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Volvemos a las rutinas

Después de un largo verano, donde dedicamos más tiempo a la familia, poco a poco vamos perdiendo las rutinas que habíamos adquirido a lo largo del curso.

Ahora llega el momento de retomarlas y para ello damos una serie de consejo que nos van a venir muy bien.

Cuando nuestros hijos terminan la jornada escolar llegan a casa a la hora de comer.

Si la comida se puede realizar en familia, mucho mejor, en ella aconsejamos comer sin televisión y charlar durante la comida de como se ha desarrollado la jornada escolar.

Estas conversaciones en mesa favorecen las relaciones familiares, y nos sirven para aumentar el dialogo y la confianza, en ellas nos podremos enterar de las cosas emocionantes que les ha ocurrido lo que les ha gustado, al igual que las dificultades planteadas o dudas.

Una vez finalizada la comida, se recomienda que los niños sean partícipes de la recogida de la mesa y limpieza de los utensilios, cada uno adaptado a su edad.

Los niños pequeños pueden llevar su plato y vaso hasta la fregadera. Mientras que los niños mas mayores pueden meter platos y vasos al lavavajillas o barrer el suelo. Las tareas compartidas saben mejor.

Después de la comida se recomienda un tiempo de descanso de 30 minutos mínimo.

Una vez finalizado este tiempo, se pueden realizar las tareas y en el caso de no haber se recomienda un tiempo de lectura.

El tiempo libre de ocio y de juegos es fundamental, una vez finalizado se puede empezar con el tiempo de aseo y baño donde los niños realizan su aseo diario, siempre con supervisión de los papas, con esta actividad los niños vuelven a ser partícipes de las tareas de casa, son capaces de desnudarse solos o con ayuda en ciertas prendas con botones, de igual modo están preparados para ponerse el pijama, al igual que de recoger su ropa y llevarla al cubo de la ropa sucia.

Llega la hora de cenar, si no se ha podido comer en familia es el momento ideal de hacerlo, charlar tranquilamente de lo ocurrido al largo del día.

Se recomienda seguir haciendo participe a los niños en la puesta y recogida de la mesa.

El tiempo de lectura con los papas, es un rato que gusta mucho con lo cual es un momento único, donde se establecen grandes lazos de unión.

 

Después llega la hora de dormir y descansar para empezar un nuevo día lleno de energía.

CRA ALHAMA