Desde el Cra de Igea os queremos mostrar un  interesante artículo sobre los beneficios del deporte en el estudio, a la vez que trabajamos.

Salvo raras excepciones se considera el trabajo como el eje sobre el cual girarán el deporte y el estudio. Esto es debido a que normalmente el horario laboral no lo elegimos nosotros sino que nos lo imponen. Por lo tanto sólo quedan dos momentos para repartir el estudio y el deporte: antes de trabajar y después de trabajar.

La pregunta es qué hacer cuándo. ¿deporte por la mañana y estudio por la noche o viceversa?

Existe algo llamado ritmo biológico y funciona de forma diferente de unas personas a otras. Dependiendo de cómo sea nuestro ritmo biológico, realizaremos una de las dos tareas de forma más eficiente por la mañana y la otra mejor por la tarde/noche. En mi caso aprovecho mejor las horas de estudio nada más despertarme y me siento con más fuerzas para ir al gimnasio al salir de trabajar.

La explicación es lógica: tener un trabajo que exige cierto esfuerzo mental hace que no me apetezca seguir utilizando la cabeza una vez que acabo la jornada laboral.

Si aún no sabes cuál es tu ritmo biológico, te propononemos algo: dedica una semana entera a estudiar por la mañana y hacer deporte por la tarde. Analiza los resultados, tanto en términos de productividad como en sensaciones internas.

A la semana siguiente haz exactamente lo contrario, es decir, haz deporte por la mañana y estudia por la tarde. Vuelve a analizar los resultados.Llegarás a conclusiones que no te habías parado a pensar con anterioridad. Además este pequeño experimento te ayudará a conocerte un poco más a ti mismo.

A pesar de tratar de llevar una estructuración rígida no conviene obsesionarse con los horarios, y esto te lo dice la persona más obsesiva que he tenido el placer de conocer, osea yo. La obsesión lleva al perfeccionismo y, aquí va otro secreto: la perfección no existe.

Todo esto te lo digo para que seas consciente de que hay un momento para cada cosa. Cuando salgas del trabajo, los problemas del trabajo o las tareas que aún tienes que completar al día siguiente se quedan allí. Si te los llevas al gimnasio estarás aprovechando al 50% esa hora de deporte que tanto te ha costado encontrar. Debes hacer exactamente lo mismo cuando estudies.

Personalmente me ayuda tener un cronómetro, así soy mucho más consciente del paso del tiempo y no lo desperdicio. Si dispones tan sólo de una hora para estudiar y conectas el cronómetro, te garantizo que vas a aprovechar esa hora al 100%. Tan sólo es una hora. Todo lo demás puede esperar. Incluso tu incontrolada mente captará esta idea tan sencilla y te beneficiará con una concentración absoluta en el momento presente.

 

   

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